El Quadricycle de Henry Ford





Un poco de historia:

A comienzos de 1894, Henry Ford tenía 31 años y trabajaba como mecánico en la Edison Illuminating Company. Ya entendía a fondo los entresijos de los motores de vapor y de explosión, ya que en 1893 construyo un motor monocilindrico con las piezas que tenía a mano y un gran vimage1olante de inercia desmontado de un torno.

En la Nochebuena de aquel mismo año lo hizo funcionar sobre el fregadero de la cocina de su casa de Detroit.

Tras el éxito obtenido en 1894 Ford decidió fabricar un vehículo con un motor más elaborado. Se instalo en un cobertizo de ladrillo situado al lado de su casa (todavía se conserva) comenzó fabricando un motor bicilíndrico horizontal con cilindros paralelos para cuya alimentación, distribución, y encendido recurrió a su propia intuición mecánica, empleando un gran derroche de ingenio, tanto para la distribución, encendido y transmisión.

En la primavera de1896 después de dos años el Quadricycle estaba acabado.

Eran las cuatro de la mañana del 4 de Junio cuando Ford arranco su automóvil y efectuó un recorrido por Detroit. Más tarde realizo un viaje hasta la granja de su padre situada a 40 km. sin el menor contratiempo.

Fabricó dos Quadricycles más, de los cuales solo se conserva uno en el museo Ford de Detroit

Se puede decir que el Quadricycle fue el motor de arranque de la Ford Motor Company.



Nuestra replica

Se trata de una replica única por su calidad y detalle, a tamaño real, del primer coche de Henry Ford, que comenzó a construir en 1894. Esta replica ha sido construida usando toda la documentación que se puede disponer, teniendo en cuenta que el único Quadricycle original que se conserva está en el museo de Ford de Detroit (EEUU).

La idea de la realización de esta replica surge, debido a la afición e interés por nuestra parte, de ver el primer coche que fabricó Henry Ford en funcionamiento, como se puede observar, el resultado ha sido asombroso.

motor

Tanto el Benz Patent Motorwagen y sobretodo el Ford Quadricycle, al tratarse de un motor de cuatro tiempos bicilíndrico con todos sus elementos móviles a la vista, puede apreciarse con todo lujo de detalle, toda su espectacular mecánica en funcionamiento (desde el volante de inercia, bielas, disyuntor, cigüeñal, balancines, válvulas, etc.) así como la transmisión, polea, tensor, correas, diferencial, etc. Todo el conjunto de las diferentes piezas y mecanismos, hace que sea un espectáculo verlo funcionar. Esta cualidad, hace que sea diferente al resto de vehículos.

Debido al alto coste de la fabricación de la primera replica, por la inversión en moldes, útiles y modelos, se ha optado por realizar una pequeña serie de coches, y así amortizar de alguna forma, el coste que supuso la fabricación de la primera réplica.

Esta pequeña serie (no más de 10 coches) está pensada para coleccionistas y museos de todo el mundo, y ya ha sido adquirida por algunos de los muesos más importantes, así como algunos coleccionistas de todo el mundo.